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Trabajos Voluntarios, el triunfo del sacrificio

Trabajos Voluntarios, el triunfo del sacrificio

Regalar una semana de sus vacaciones para ir en ayuda de desconocidos, en una comuna que probablemente nunca oyeron nombrar, alimentándose mal, durmiendo poco y con escasos tiempos libres, es un sacrificio enorme.

Fueron seis días en los que la realidad de los cerca de 40 voluntarios, se vio alterada. Pasaron de dormir en sus camas -con todas las comodidades (algunas tan básicas que muchas veces se olvidan), y con tres o cuatro comidas diarias- a dormir poco y mal; a alimentarse con un plato único; a trabajar desde muy temprano, hasta muy tarde; y, a no tener tiempo ni para chatear con sus amigos, por redes sociales… pero valió la pena. Fue uno de esos sacrificios que ayudan a engrandecer el alma, a sentirse bien con uno mismo.

Desde la construcción de una mediagua completa, a la remodelación de los juegos de una plaza; de los operativos de salud, a los jurídicos; todo, absolutamente todo, funcionó a la perfección. Los voluntarios sabían exactamente qué hacer, cuándo hacerlo y cómo hacerlo. Una semana en Pichidegüa que, seguramente, los hará mirar con otros ojos la realidad en la que viven, una realidad en la que las carencias son mínimas, en comparación con lo que les tocó presenciar.

Fue una semana, sólo un puñado de días. No fue más que eso; pero bastó para que los voluntarios pudieran crecer, aprender y darse cuenta de que su pequeño sacrificio sirvió para cambiar la realidad de muchas personas. Y, esos sacrificios, valen la pena.

  • Publicado en: DAE
  • Publicado el: 24.07.16