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Universidad Finis Terrae reunió a decanos y autoridades de educación para discutir Ley de Carrera Docente

La junta se realizó en la Universidad Finis Terrae y contó con la participación del Director del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP), Jaime Veas.

Universidad Finis Terrae reunió a decanos y autoridades de educación para discutir Ley de Carrera Docente

La Universidad Finis Terrae recibió el miércoles 18 de abril, a dieciocho decanos y delegados de universidades privadas acreditadas que, junto al representante de esta agrupación, Rodrigo Fernández -Decano de la Facultad de Educación y Ciencias de la Familia de la Universidad Finis Terrae-, discutieron la Ley de Carrera Docente con Jaime Veas, Director del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP).

Todas las Casas de Estudios que participaron en la actividad son privadas, imparten la carrera de educación y no pertenecen al Consejo de Rectores. El objetivo de esta reunión fue analizar los alcances e impactos que la nueva ley podrá tener en las Facultades de Educación.

Rodrigo Fernández, quien asumió recientemente como representante de estas 19 universidades en la Comisión Asesora en materias de calidad de la formación inicial docente, se refirió a la reunión, a los alcances e impactos de la ley y a los desafíos que implica esta nueva responsabilidad:

¿En qué consistió la reunión, qué temas se abordaron?

La ley establece una comisión asesora del Ministerio de Educación en materia de calidad en la formación inicial docente, como parte de esta política. En esta comisión hay representantes de varios sectores, entre ellos 19 de las universidades privadas acreditadas y que no pertenecen al Consejo de Rectores. En ese proceso los decanos de educación creímos que era oportuno y necesario reunirnos con las autoridades del CPEIP del Ministerio de Educación que va a llevar a cabo la aplicación de toda esta ley. Esta reunión fue para aclarar cómo se iba a ir implementando la ley y aclarar dudas o inquietudes.

Esta fue la primera reunión y participaron universidades privadas, acreditadas y no pertenecientes al Cruch que imparten las carreras de pedagogía. Estuvieron prácticamente todos los decanos. Fue una instancia tremendamente productiva. Comenzó con una presentación mía, mostrando una síntesis de la ley para ambientar. Después el Director del CPEIP, Jaime Veas, hizo algunos alcances sobre varios aspectos que aparecen en la ley. Tras eso, hubo un espacio abierto para consultas de los distintos asistentes.

¿En esa oportunidad aprovecharon de aclarar dudas y debatir temas?

Sí, desde cuestiones prácticas sobre cómo instalar la exigencia en el proceso de admisión, hasta un nuevo plazo en el  mes de agosto para mandar los requisitos de admisión de nuestra universidad, y las ponderaciones al Demre para el proceso de admisión.

¿En qué consiste la Ley de Carrera Docente?

La nueva Ley de Carrera Docente -que fue aprobada y promulgada a principios de abril de este año- constituye una serie de nuevos estándares para la formación de profesores en el país. Establece que los profesores van a poder ir escalando en distintos tramos de reconocimiento, a través del sistema educacional chileno que estará asociado a cambios de remuneraciones, opciones de perfeccionamiento y participación en algunas instancias de colaboración  en la formación de otros profesores.

Dentro de ese contexto, hay varias medidas que esta nueva política pública establece para las carreras de educación. Una tiene que ver con la admisión. Eso significa que progresivamente de aquí al año 2023 solo podrán estudiar en carreras de pedagogía estudiantes que tengan 550 puntos o más en la PSU,  estudiantes que estén en el 10% superior de su establecimiento escolar, aquellos que tengan más de 500 puntos en la PSU y pertenezcan al 30% superior de su escuela o quienes hayan completado un programa propedéutico (jóvenes de 3ro.  y 4to.  medio que ingresan a este tipo de programas para prepararse para la vida universitaria impartidos por universidades o por el mismo Ministerio de Educación) , finalmente,  quienes tengan una licenciatura previa y que después tomen un programa de formación pedagógica que los habilite para ser profesores.

Por otra parte, establece como requisito tener instrumentos de diagnóstico para los estudiantes que ingresan a nuestras carreras.  Sobre eso, estamos obligados por ley a tener “algo”, y a partir de los resultados de ese “algo” tomar decisiones académicas con respecto a cómo apoyar a nuestros estudiantes  cuando estén en nuestros planes de estudio. La ley establece que todos los estudiantes rindan una prueba parecida a la prueba Inicia. O sea, el requisito para que los estudiantes puedan titularse con nosotros es que hayan rendido esa prueba de salida.  Además, se establecen otras cosas como tener profesores adecuados, entre otras cosas.

¿Cuáles serían los impactos que podría tener esta ley una vez que sea implementada?

Uno de los temas que mencioné en la reunión, fue que esto va a hacer restringir la cantidad de matrícula de primer año en carreras de educación. Las únicas instituciones que pueden dictar carreras de educación son las universidades y no los institutos profesionales. Por lo tanto, se cerró la admisión en este tipo de institutos. Además, las condiciones de esta ley  dejarán  otro tanto fuera, al establecer mayores requisitos de selección de estudiantes.

La pregunta es ¿Quién se ha puesto a calcular si los tiempos en los cuales se va a aplicar la ley y si aplicando esta progresión vamos a tener suficientes profesores en el futuro? La ley también establece nuevos niveles de remuneraciones, o aumentar al menos en un 30% la remuneración de base de los profesores, pudiendo llegar -a través de algún tipo de reconocimiento y tramos- a duplicar la remuneración que ganan actualmente, pero eso va a ser para algunos pocos. Eso debiera mejorar el atractivo de la población hacia la carrera de educación. Sin embargo está la duda si el atractivo va a mejorar lo suficiente como para que la matrícula se mantenga, a pesar de que se aumenten  las exigencias para la admisión.

¿Cuál es el desafío de su participación en esta comisión?

Mi  mayor desafío, es, primero, la calidad en la formación de profesores y la calidad de la educación en el país. Segundo, la representación de las preocupaciones de las facultades de educación que están representadas por mí. Pero principalmente, la calidad de la educación del país y que esto sea un progreso razonable.