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La naturaleza como sujeto de derecho: interesante (e incluso provocador) tema sobre el que escribe el profesor Alejandro Canut de Bon L.

Académico de la Facultad de Derecho, analiza su nuevo proyecto editorial y las clases que realiza en el Magíster de Derecho Minero, postgrado que dirige.

La naturaleza como sujeto de derecho: interesante (e incluso provocador) tema sobre el que escribe el profesor Alejandro Canut de Bon L.

“Ecología y Derecho. Sobre la influencia de la Ecología en la formación de un nuevo paradigma del Derecho”, es el título de un nuevo libro que escribe en estos meses el profesor Alejandro Canut de Bon Lagos, Director del Magíster de Derecho Minero y Aguas, que imparte la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae. Se trata de uno de los proyectos premiados con el Fondo de Publicaciones 2016 de Ediciones Universidad Finis Terrae. 

En el volumen, el abogado por la Universidad de Concepción, Magíster en Recursos Naturales y Derecho Ambiental por la Universidad de Denver, Colorado, Estados Unidos, abordará la modificación del paradigma ambiental, es decir el cambio en la manera que consideramos a la naturaleza y a nosotros mismos dentro de ella. Lo que en filosofía, precisa, se denomina “relación hombre-naturaleza”. “El objeto final del texto es tratar un tema que va más allá de lo estrictamente jurídico. Buscamos analizar el cambio que han ido experimentando otras disciplinas, que presionan hoy al derecho, en lograr una relación hombre-naturaleza diferente a la que se ha dado en los últimos dos siglos”, sostiene el docente, quien trabaja en el mundo de la gran minería y es también Master en Business (M.B.A) por la Universidad de Chile y Máster en Derecho Minero por la Universidad de Atacama.

“En el primer capítulo examino desde una perspectiva histórica, las dos formas en que la cultura occidental ha entendido y se ha relacionado con la naturaleza, dando lugar a dos paradigmas diferentes. Uno que ha predominado hasta el presente, y otro que sólo en los últimos años se viene asomando y procurando sustituir al anterior, cambiando la forma en que fijamos criterios éticos, o la manera en que entendemos la economía y así, y por último, la manera en que dictamos leyes”, plantea el académico.

 ¿Está Chile preparado para adaptarse a las exigencias de este nuevo paradigma sobre todo considerando su estrategia de crecimiento en base a la explotación de materias primas?

Es un tema que va más allá del país. La pregunta es si el mundo entero está preparado para un cambio así. Pero más interesante que ello, desde un punto de vista académico, es si el cambio se comprende realmente. Mucha gente trabaja, depende y comenta sobre los recursos naturales. Muchos opinan sobre si construir o no represas en el sur, o explotar o no un nuevo yacimiento, pero pocos, creo yo, comprenden de qué hablamos realmente cuando discutimos esos temas. Por lo mismo, si algo interesante tiene el libro es, quizás, que nos invita a pensar sobre nosotros mismos, nuestras actitudes, pareceres y creencias.

“Este cambio que observa y analiza el texto, implica la apuesta de muchos de re-diseñar uno de los cimientos sobre los que se ha construido el Derecho en Occidente, y sustituirlo por uno nuevo, uno diferente, cuyo núcleo parte por el reconocimiento de la naturaleza como sujeto de derecho”, señala usted en el proyecto de presentación del libro. ¿Cómo imagina que se pueda dar este reconocimiento de la naturaleza como sujeto de derecho?

Es simple. Lo que se ha pretendido por algunos grupos en otros países, consiste precisamente en ello: sostener que no sólo el ser humano sea sujeto de derecho, sino que también la naturaleza (fauna y flora). Y concretan ello, buscando que cualquier individuo pueda ser titular de acción para la defensa de los derechos de la naturaleza. Se procura que no sea necesario exigir lo que en derecho anglosajón se denomina standing, y que en español se traduce de diversos modos, sea como titularidad de acción, legitimación activa, etc. No es un tema menor. Esto, más otros cambios que se explican en el texto, significan situaciones concretas en la forma en que entendemos el mundo, y en que hacemos leyes, y ello, a su vez, en el modo en que vivimos en sociedad.

Canut de Bon, señala que la idea de escribir este libro nació de las conversaciones que sostiene con sus alumnos. Y por lo mismo, está escrito con la finalidad de proporcionar un contexto ambiental y filosófico a quienes se interesan por la temática de los recursos naturales más allá de la simple ley. 

Entender el fenómeno minero

En sus clases en el Magíster de Derecho Minero y Aguas, su propósito es ampliar las posibilidades de aprendizaje en el aula: “No se trata sólo de pasar formalmente los contenidos legales del derecho minero. Es un curso de postgrado y los alumnos conocen muchas de las figuras jurídicas o pueden aprenderlas por sus propios medios. Por lo mismo, el objetivo es más bien conversar la materia, razonar juntos la forma en que ha sido tratada por el legislador, los problemas vinculados al quehacer minero”. En resumen, “la comprensión va más allá del texto de los códigos. Más allá de lo formal. Sólo de esa forma, vinculándolo al fenómeno que regula, se logra comprender realmente el derecho minero y poderlo interpretar y utilizar en su verdadero sentido y alcance”.  

En el contexto del decaimiento de la actividad minera en Chile y las nuevos desafíos que implica el desarrollo sustentable, qué debería potenciarse en la formación de los estudiantes de este postítulo.

Esta industria ha sido siempre de ciclos. Lo hemos comentado más de alguna vez en clases. A los mineros ello no nos sorprende. Desfases entre la curva de la oferta y la curva de la demanda, en un mundo donde la primera de ellas tiene barreras para su desplazamiento -un proyecto toma años en poderse abrir o, incluso, cerrar-; y la segunda depende del crecimiento económico general, hacen que éstas no se ajusten de manera rápida como ocurre en el mundo de la generalidad de los productos. Ello produce que una vez desplazada una de estas curvas, la otra se mueva lentamente, haciendo que el precio se mantenga arriba o abajo por unos buenos años. Por ello y respondiendo a la pregunta, este Magíster no cambia en grandes aspectos, ya sea que estemos en un ciclo positivo o en uno restrictivo. El objetivo central es el mismo: lograr que los estudiantes comprendan el derecho minero no sólo como abogados, sino “como mineros”.

En cuanto a la sustentabilidad, cuesta conversar. Son muchas las interpretaciones que esa palabra puede tener en la mente de la gente. Quizás por lo mismo la sustentabilidad es una de las clases que con mayor placer hago. Invita a quebrar paradigmas, a desafiar a los alumnos que llegan con una concepción de ella, y salen cuestionando qué es lo que realmente piensan.  

  • Publicado en: Derecho
  • Publicado el: 29.07.16