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Instituto de Bioética firmó convenio con la Cátedra Unesco en Bioética y Derechos Humanos

La firma se realizó al finalizar Encuentro interdisciplinario sobre la acogida de la Encíclica Laudato sí, desde la perspectiva ecológica, filosófica e interreligiosa.

Instituto de Bioética firmó convenio con la Cátedra Unesco en Bioética y Derechos Humanos

El pasado 19 de noviembre se realizó en la Universidad Finis Terrae, el Seminario “El cuidado de la casa común”, actividad que convocó a un panel interdisciplinario integrado por Alberto García, Director Cátedra Unesco; Antonio Amado, Profesor de Filosofía y Director del Centro de Estudios Generales de la Universidad de Los Andes; Juan Carlos Castilla, Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas 2010 y un panel interreligioso, donde participó el Reverendo David Muñoz, Pastor Bautista; Sheij Féisal, Teólogo Musulmán en el Centro Mundial de Ciencias Islámicas de la República Islámica de Irán y el Rabino Alejandro Bloch, Rabino de la Sociedad Cultural Israelita B´nei Israel.

Alberto García, Profesor del Pontificio Ateneo Regina Apostolorum y Universidad Europea de Roma -quien fue el encargado de hacer una introducción a la Encíclica y, tras la firma del Convenio, expuso una Presentación de la Cátedra Unesco en Bioética y Derechos Humanos- se refirió a la actividad:

¿Qué beneficios le traerá a la Universidad realizar este tipo de Convenios de colaboración?

 

El convenio que hemos firmado hoy es un memorándum of understanding o una carta de intenciones para empezar una relación más directa e inmediata en proyectos de educación, investigación y divulgación de conocimientos en temas de bioética, a la luz de los derechos humanos basado en lo que tenemos en común todos los seres humanos con independencia de nuestra cultura, nuestra religión o nuestro background científico o tecnológico. A través de la Cátedra Unesco y la Universidad Finis Terrae, nos involucraremos fundamentalmente en cuatro áreas de interés buscando siempre el arte de la convergencia y de la cooperación en el ámbito de la ética global: La Neurobioética; la Bioética, Culturalismo y Religiones;  la Bioética y Arte Global, instancia donde se involucrará a la Universidad Finis Terrae en la participación en un concurso internacional de arte y bioética (www.bioethicsart.org), inspirando a artistas a que produzcan obras de arte con valores que respeten la dignidad y los derechos fundamentales, así como los deberes de las personas. Finalmente, la Bioética y Ecología Humana, que es precisamente el tema que nos trajo hoy a este seminario.

¿Cuál es la importancia de realizar este tipo de encuentros?

 

La importancia fundamental es que ante problemas emergentes que tenemos en Chile y en todo el mundo, es importante convocar a personas con distintas tendencias profesionales y de distintas ramas del saber (científicos, teólogos, filósofos, juristas, sociólogos, etc.),  que puedan aportar una reflexión constructiva en torno a un acontecimiento, como es la Encíclica del Papa Francisco, sobre el tema del cuidado de la casa común. En la medida que fomentemos este tipo de encuentros, en un ambiente de diversidad y con personas como las que han estado hoy, las soluciones que propondremos serán más efectivas y más democráticas y mejor para el bien común.

¿Pensó que iba generar una gran convocatoria?

 

Yo conocía la Universidad Finis Terrae desde la distancia y sabía que tenía este tipo de capacidad de convocatoria para éste y muchos otros eventos. Sin embargo,  realmente me sorprendió la variedad de personas que vinieron, sus distintas trayectorias, personas de distintos ámbitos filosóficos e intelectuales de gran altura y personas que están comprometidas con el cuidado del ambiente. Creo que es eso lo que refleja  la verdadera capacidad de irradiación que tiene una Universidad en la sociedad.

¿Cree que va a haber algún cambio en cuanto a las perspectivas de los oyentes?

Sin duda, y no por lo que hayamos dicho nosotros solamente. En el simposio, que creo que ha sido muy interesante, fue enormemente enriquecedor haber escuchado a los otros ponentes y a los que han participado desde el público con sus preguntas y sus comentarios. Sobre todo porque yo creo que las personas que salgan de esta actividad leerán la Encíclica Laudato sí, que es muy importante. En segundo lugar, porque se pueden interesar por el pensamiento social de la Iglesia Católica, que es enormemente rico para creyentes y no creyentes. En tercer lugar, va a despertar en cada uno de ellos, pequeños compromisos en sus propias familias o en sus ambientes de trabajo, por ejemplo.